Pensabas que después de cumplir los 30 años ibas a decir: “Oh! Qué vieja que estoy”, pero no. Ya lo pensaste a los 29.
Desde hace unos meses, cada vez que vas a trabajar con los zapatos clásicos del uniforme, te duele un pie. Consultás a un traumatólogo y luego recurrís no muy convencida a un quiropráctico, igualmente te parece que no están encontrando la solución a tu problema. Pasa el tiempo y sentís que además del tiempo, perdés la plata y el problema continúa. Entonces una noche entrás a la computadora, le preguntás al “Sr. Google” (odiado por muchos médicos) por tu dolor, y este te responde. Gracias a eso decidís consultar a otros especialistas por “hallux valgus”, esta vez con la diferencia que llevás tu diagnóstico porque antes cada vez que explicabas dónde te dolía te decían que no era nada, que tenías que usar plantillas y que haciendo unos ejercicios y blablabla, ibas a estar bien.
El primer especialista que consultás (experto en la materia) te confirma lo que te sugirió Google. Era un “juanete” como comúnmente se conoce. “Eso que tenían los viejos de mi época”, dijo mi mamá. Por un lado estaba contenta porque descubrí cuál era mi problema, pero por otro no, porque tenía un padecimiento de gente mayor según mi mamá. Luego, consultás a dos especialistas más porque practican diferentes cirugías, y como usan distintas técnicas, querés saber cuál es la mejor opción si te tenés que operar. Elegís el médico con el que te pensás operar, y el dolor del pie pasa a segundo plano porque te comienza a doler la muñeca y el brazo derecho y la historia cambia.
Salís un día de trabajar y vas a la guardia de un sanatorio por un dolor en la muñeca y el antebrazo. Dolor que hasta el día de hoy no cesó (va y vieneee). Agradeces al cielo haber hecho la especialidad en “Periodismo Científico” y a tu profesor, investigador del Conicet que te hizo rechazar todo tipo de pseudociencias, porque con los dolores que tuviste, ya hubieras probado de tooooodo. (Bueno, el quiropráctico fue por lo único que caíste bajo hasta ahora, jaja).
Tu sobrinita de 7 años te viene a visitar, van al kiosco de la esquina y mientras caminan, ella te mira la muñequera que tenés puesta y te dice: “¡¡Ay, yo no se cómo haces con esa mano para hacer todo!!”. La verdad que si ella que es tan inteligente no sabe, yo menos. Luego, cuando vas a comprar helado con tu hermano y tu sobrinita y en la heladería te atiende un muchacho, que dicho sea de paso, se hace el super simpático y te mira con seguridad de que te va a conquistar (¿¿¿??). Intercambia palabras con tu hermano, y a tu hermano le cae re bien. Y vos no podés creer lo que estás viendo. ¡A tu hermano le gustó un muchacho para vos y le está hablando como si le fuera a dar el “ok” para estar con vos. ¡¡Hellloooo!! Mi hermano me “entregó” al heladero, y yo estaba enfrenteeeeee. Que lo haga mi mamá es normal, ¿pero que lo haga mi hermano Lucas, el más celoso de tus hermanos?
Lucas siempre fue muy celoso. Una vez bajó corriendo las escaleras de casa porque yo había dicho que, Augusto, un chico con el que estaba saliendo, me pasaba a buscar. Tenía 18 años y bajé corriendo detrás de él porque escuchamos que un auto se frenó en la puerta. Bajé corriendo pidiéndole que “no le dijera ni le hiciera nada” porque él enojado me dijo que iba a hablar con Augusto y le iba a “aclarar unas cuantas cositas…”. Por suerte aquel día llegamos a la vereda y el auto no era. Finalmente no pasó nada porque Lucas se tuvo que ir con mi cuñada a un lugar, y después que él se fue llegó. Mi hermano quería que Augusto tuviera miedo y quería dejarle en claro que si me hacía algo, lo iba a lamentar. El domingo almorzamos en familia y mi hermano contó en voz alta que le gustó un muchacho para mí (sacó a la luz la anécdota de la heladería). Todavía sigo en shock.
Salís con las chicas del trabajo y recibís críticas
El jueves para despejarme, salí a comer con unas compañeras del trabajo, estaba con el brazo hinchado pegada a la hielera para ver si se me pasaba el dolor y mi compañera, me reclamó porque no me había maquillado. Cuando me vestí y me vi en el espejo pensé que estaba linda y que con eso bastaba, pero no sentirme muy bien influyó e hizo que no tuviera ganas de maquillarme. Está mal, lo se. ¡¡Aunque una se esté muriendo tiene que estar siempre bien arreglada!!
Esa noche me saqué una foto, la subí en las redes sociales, mamá la vio y le gustó, pero me dijo que la pollera era muy larga (me criticó la falda). Que tu mamá te diga que la pollera es muy larga ya es el colmo, ¿no? Pero eso no es todo, hoy me compré una camisita en mi tienda de ropa preferida y le mandé la foto para que la vea.
Yo: Es una camisa blanca con lunares negros
Ella: Me encantan los lunares, ésta es para empezar el “preescolar”?
Yo: Sí, jajaja
Ella: Es de monja, muy cerrada, viene bien para días frescos. Ahora no te permite mostrar nadaaa!!! Y ya sabés, el que no muestra no vende!!
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| Mi camisita es parecida a esta,
sólo que la mía tiene los lunares más chiquitos. |
Cansada de que te busquen pareja, decidís hacerlo vos
Ayer, cansada de que me ofrezcan me terminé ofreciendo (voluntariamente) en un grupo de solos y solas de Rosario. En mi enojo, decidí subastarme. Pero 10 minutos después me arrepentí porque se me llenó el Facebook de mensajes y pedidos de amistad. Hasta ahora bien no me fue, pero tampoco tan mal. Conseguí incluso en mi publicación más de 70 "me gusta" de gente desconocida. ¡Y vamos por 100! A ver si llegamos… 😏
Empezás a pensar que tenés que cambiar algunas cosas
Vas a una ortopedia y te estoqueas de productos para corregir el juanete sin cirugía. Decidís modelar tu pie sabiendo que las mujeres chinas convivieron con una moda en la que les vendaban los pies para mantenerlos chiquitos, y todavía no perdés la esperanza. Buscás la forma de salvarte de pasar por el quirófano y que si alguna vez caés, que sea porque te pisó un camión. No por menos.
Querés creer que no es por algo cultural que te quieran ver con alguien, que no es la edad la que te está marcando el ritmo, sino que a lo mejor es porque se quieren quedar con tu departamento. Como a todos les gusta y algunas personas te dijeron que si te vas de vacaciones o conocés a alguien se ofrecen habitarlo, empezás a consolarte y decirte a vos misma que no estás taaan vieja y que tal vez pueda ser esa la razón. Además, dicen por ahí que a los 30 recién empieza la vida. Sí, lo tengo que creer, se quieren quedar con mi departamento, jaja.
La gente no me puede ver sola. Mi mamá, mi hermano Lucas y otras personas quieren que me empareje con alguien. Mi sobrinita Juli quiere que mueva las manos como cualquier ser humano y yo, me quiero ir de viaje... pero bien lejos. Tal vez se me cumple.
