La
semana pasada asistí a una charla sobre salud y alimentación y el
disertante a modo de chiste dijo: "todavía no sabemos si la Tierra es
redonda o plana" y mencionó para mí sorpresa que: "Las plantas no
padecen enfermedades crónicas", "casi todo nos enferma" y "antes el ser humano no tomaba medicamentos y se curaba".
Con todas esas premisas me puse a pensar que debía hacer algo como comentar lo
que había estado escuchando para ver qué pensaban otras personas al respecto
y/o escribir una nota. Además de comentarlo con mi familia decidí por acá hacer la siguiente pregunta. ¿Es posible estar sano toda la vida si se vuelve a lo
"natural" consumiendo “hierbas” y rechazando a la industria
farmacéutica?
El
doctor estadounidense en Biología Celular, Bruce Lipton cree que la medicina
tradicional debería cambiar. Una pastilla química no sólo afecta en
el lugar donde se tiene el problema sino que las drogas no producen un solo
efecto, y por tanto los efectos secundarios no son tan secundarios como en
definitiva se cree. Sostiene que la mente es energía y cuando uno piensa la transmite. Que los
pensamientos son más poderosos que la química y que el efecto placebo
(creer que algo nos va a curar) es más curativo que un medicamento.
Los investigadores científicos tienen un compromiso de aportarle a la sociedad
información y conocimientos para conocer mejor el mundo que nos rodea y mejorar
nuestra calidad de la vida. Una persona no debe dejar de tratarse bajo la medicina tradicional sino que debe ser prudente, no recurrir a la automedicación por cada dolor o problema que se presente sin consultar a un médico.
Es cierto que a veces no se logran buenos
resultados porque hay muchos intereses de por medio, no obstante desestimar los
avances en la sociedad vinculados a la ciencia y tecnología no puede llevar a
ningún buen puerto. El poder de los pensamientos, el ritmo de vida, la dieta y el hecho de
automedicarse deben ser también considerados entre otras variables para poder
definir cuál sería el camino más correcto.
Desalentando a la industria farmacéutica, fomentando volver a lo
"natural" y alegando que consumir hierbas es mejor que tratarse con
medicamentos comprados en farmacias puede traer muchas consecuencias. Así, es muy difícil que uno vaya a mantenerse
sano toda la vida.
Las falsas creencias se propagan
Las ideas y creencias erróneas se divulgan y proliferan como fake news y no
podemos confiar en todo lo que encontramos en la web o lo que escuchamos ya que
cada vez más se viralizan noticias falsas que nos hacen creer que son ciertas.
Las noticias falsas
que hablan de alimentación son más frecuentes y por lo general llevan titulares llamativos como estrategias de márketing para que la gente
consuma determinados alimentos que son más costosos, sin importar si son o más
saludables. Mucha gente se aprovecha de lo desconocido, lo impactante e irracional y eso puede ocasionar complicaciones en la salud de las personas.
Títulos como: “Los alimentos que debes consumir para evitar el cáncer”, “Debes
evitar el azúcar de estas frutas”, “Estos son los superalimentos para eliminar
el cáncer" y aquellos que indican el horario en que debes comer, hay que
prestarles mucha atención. Hay que buscar si la fuente es segura, ver por quién
fue escrito o qué medio lo publicó y averiguar si tiene evidencias científicas o
si lo avala un profesional.
La
información es un derecho y es nuestra responsabilidad estar atentos para
evitar creer en falsas informaciones que puedan perjudicarnos y compartir esa información.
