Nadie vio ni oyó el disparo. Nadie encontró ninguna nota de suicidio y nunca
hubo autopsia. A él le encantaba escribir cartas, inspirarse y escribir, y si lo hubiera hecho, al menos hubiera dejado algún escrito despidiéndose. ¿No? La versión oficial es
que en 1890 el artista holandés se suicidó sin embargo una biografía realizada
bajo una estricta investigación y un prestigioso médico creen que faltan cabos
por atarse.
Su historial clínico y
las conjeturas han ido variando y con el tiempo ha sido diagnosticado de
alcohólico, bipolar, enfermo de glaucoma, putero, epiléptico o incluso se ha
aventurado que todos sus problemas provenían de intoxicaciones por culpa
de la pintura. ¿Por qué no confía el doctor Irving Kaufman Arenberg en
la teoría del suicidio?
"Soy médico, los registros de la muerte de Van Gogh no tienen
ninguna descripción de una quemadura de pólvora. Nadie lo vio ni oyó el
disparo, no escribió ninguna nota de suicidio y no hubo autopsia. Para que
se hubiera disparado a sí mismo la bala habría tenido que hacer un giro
significativo dentro de su propio cuerpo pero no hay ningún informe de que
alguna vez se encontrase una bala". Como todavía no la han encontrado (la
bala), puede que esté en el ataúd, por ahora el arma con el que supuestamente
se mató (un revólver Lefaucheux de siete milímetros que se subastó hace poco
en París) no tiene ninguna validez, desde mi punto de vista",
indica.
"Digamos que exhumamos el cuerpo y exploramos su tumba en busca de la
famosa bala, usando las técnicas actuales más avanzadas. Si encontramos una
bala pero no coincide con el revólver, la prueba queda desestimada. Si no
encontramos nada, entonces ni siquiera se podría probar que fue realmente un
arma y menos esa en concreto", indica.
En un primer momento, lo que a él realmente le
preocupaba era la
afección que sufrió Van Gogh durante su vida. "Le diagnosticaron epilepsia, pues
tenía síntomas parecidos, aunque en francés se calificó como 'vertige', pero
tras estudiar el caso en 1990 publiqué mi teoría. Ese trastorno del oído
interno con vértigo y alucinaciones era en realidad un mal conocido como enfermedad de Meniere. En ese momento estaba tan
enfrascado en ello que no pensé en su muerte, aunque jamás me había creído
aquello de que se suicidó", indica.
"Van Gogh: la
vida" fue escrita en 2011 por los estadounidenses Steven Naifeh y Gregory
White Smith tras una exhaustiva investigación en la que tuvieron acceso a los
fondos del Museo Van Gogh y a las cartas que el pintor escribía a su familia
nunca antes publicadas. La biografía tiraba por tierra
la teoría del prototipo de artista atormentado que acaba
quitándose la vida. Según esta, Van Gogh fue víctima de un homicidio
imprudente.
Una bala disparada por
un adolescente conocido del artista habría acabado por error impactando en su
pecho. Van Gogh, tratando de salvar al muchacho de la
cárcel, dijo haberse disparado queriendo suicidarse. La bala entró por el
abdomen superior desde un ángulo oblicuo, no recto, como se podría esperar de
un suicidio. ¿Fue asesinato? (AFP). Los autores sostienen que Vincent Van Gogh
fue asesinado por un joven de 16 años que se llamaba René Secreta. El
artista estuvo bebiendo con los chicos y posteriormente se dirigieron al campo
de trigo. En ese momento, los autores afirman que accidentalmente el
pintor recibió un tiro en el estómago con una pistola defectuosa.
La razón por la cual
Van Gogh no reveló lo ocurrido antes de morir sería su intención
de proteger a los chicos y a su hermano Theo, que le mantenía y del
que siempre se sintió como una carga. Para apoyar esta afirmación,
aseguran que la bala entró por el abdomen superior desde un ángulo
oblicuo, no recto, como se podría esperar de un suicidio. Además,
sostienen que el renombrado historiador del arte John Rewald recogió esta
versión de los hechos cuando visitó Auvers en 1930.
Para amplicar información se pueden también sacar conjeturas y revisar algunas críticas de la película “Van Gogh: En la puerta de la eternidad”, de Julian Schnabel, con Willem Dafoe.
