Estaba tomando Sprite y se me ocurrió ponerle un poquito de ron... así que lo hice. De repente me acordé del gusto horrible de la caipiroska. Me acordé cuando fuimos a Brasil a conocer las Cataratas (en ese entonces tenía 17 años) estaba en una pieza del hotel con mi hermanito y bajé a la recepción a pedir un trago: una caipiroska!!
Se la encargué al mozo y le pedí que se la anotaran en la cuenta de mi papá y un rato después me la llevaron a la habitación. Tomé unos tragos pero era intomable, era amargo, ácido y horrible.
Al final el gusto amargo no fue tan amargo, porque mi papá no pagó el trago. Algo pasó que se olvidaron de cobrárselo o se lo cobraron a otra persona. Y yo... ¿Qué tenia para decir?
No podía decir nada, si soy inocente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario