Salió de mi pieza y fue hacia la cocina a mostrarle a su mamá lo linda que estaba, diciéndole: "Ma, estoy hermosa".
Y yo, estoy ahora... sin lápiz labial. Rocio me destrozó todo el labial y tenía todas las manos y la boca manchadas.
Mi hermana riéndose dijo que era mi culpa. ¡Qué bárbaro! Ahora es mi culpa, mi culpa porque cuando era más chiquita le regalé una carterita con maquillaje para niñas???
No es justo. La próxima voy a regalarle una palita y una escoba de juguete... a ver si tengo suerte.
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